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Agentes libres: cuándo merecen la pena de verdad
Por qué casi nadie bueno está libre, los seis motivos que hay detrás y cuándo sí conviene.
La lista de libres es tentadora porque no pagas traspaso. Pero conviene entender por qué están ahí.
Nadie de nivel está libre por casualidad
Si alguien está sin equipo, algo le ha pasado. Cada jugador libre aparece agrupado por su motivo, y el motivo explica qué te vas a encontrar:
- Al final de su carrera (el más común): pasa de los treinta y ya nadie apuesta por él. Pide ficha alta porque se cree lo que fue.
- Descartado en su club: salió de una cantera sin llegar a debutar. Firma por lo que le den, pero está muy verde.
- Vuelve de una lesión larga: lleva meses parado y llega con la condición baja. Tarda semanas en estar fino.
- Rescindió su contrato: se peleó con su club y salió por la puerta de atrás.
- Vuelve de una liga menor: se fue lejos a ganar dinero y quiere volver.
- Libre por sorpresa: su club quebró. Es el que merece la pena, y sale poco.
Hay un séptimo caso, rarísimo: un nombre grande sin contrato que nadie sabe cómo sigue libre. Aparece una vez cada mucho y pide una ficha desorbitada.
Los números
La media típica de la lista de libres ronda los 53 puntos, frente a los 66 de los que se compran. El mejor libre que verás anda por 83; en traspasos hay gente de 90. Esa diferencia de trece puntos de media es lo que estás pagando cuando pagas un traspaso.
Cuándo sí conviene
- Para tapar un agujero puntual. Se te lesiona el lateral y necesitas a alguien que juegue quince partidos sin destrozarte las cuentas.
- Cuando estás sin caja. Si no tienes para traspasos, un libre de 60 es mejor que nada.
- El descarte joven. Si tiene techo alto y lo puedes esperar dos temporadas, sale gratis lo que en traspaso costaría millones.
- Segunda división. Ahí la media de la liga es más baja y un libre de 58 puede ser titular indiscutible.
Cuándo no
Si estás peleando arriba en primera y buscas un titular, la lista de libres no es tu sitio. Vas a perder tope salarial en alguien que se sentará en el banquillo.