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Cómo fichar sin arruinar al club
Por Serafini ·
El error más común de una primera partida no es fichar mal. Es fichar bien y no poder pagarlo. En El Clausulazo hay tres límites a la vez, la caja, el tope salarial y el número de fichas, y basta con que uno de los tres te falle para quedarte sin margen justo cuando más lo necesitas.
El tope salarial, no la caja
Tienes dos límites de dinero distintos e independientes:
- La caja: el dinero para pagar los traspasos, de una vez.
- El tope salarial: cuánto puedes gastar en fichas cada semana, sumando toda la plantilla.
Puedes tener quince millones en caja y no poder fichar a nadie porque los salarios ya están al límite. Y al revés: sitio de sobra en el tope pero sin un euro para el traspaso. El tope depende del prestigio del club, de su afición, de su tamaño y del nivel de sus instalaciones de marketing, así que crece a medida que el club crece.
El tercer límite son las fichas: la plantilla admite como mucho 28 jugadores. Si estás en 28, para fichar tienes que vender, ceder o rescindir antes.
Las dos ventanas
El mercado abre en las semanas 1 a 4 y en las semanas 13 a 16. Fuera de ahí no se ficha ni se vende, aunque puedes mirar y preparar la lista. La primera ventana es para construir el equipo; la segunda, para corregir lo que la primera mitad de la temporada te ha enseñado que falla.
Qué hace caro a un jugador
El precio de un traspaso sale de su valor de mercado, que crece muy deprisa con la media: en un mundo recién creado, un jugador de entre 85 y 89 vale de media unas 2,4 veces lo que uno de entre 75 y 79, y casi cuatro veces lo que uno de entre 70 y 74. A ese valor se le suman o restan varias cosas:
- Edad. Los de 23 años o menos cuestan bastante más, porque tienen recorrido.
- Selección. Ser internacional sube el precio.
- El club que vende. Cuanto más grande, más caro vende.
- El contrato. Con un año o menos de contrato, el precio baja mucho: el club prefiere cobrar algo a perderlo gratis al final de la temporada.
La cifra que ves en la ficha es la que el club acepta. No hace falta pujar por encima ni hacer ofertas a ciegas: si pagas lo que pone, el traspaso sale.
Los agentes libres
Los jugadores sin contrato no cuestan traspaso, y por eso parecen gangas. No lo son del todo. Para ficharlos pagas una prima de fichaje, que es la comisión de su agente más una parte de lo que vale el jugador, y su sueldo cuenta para el tope salarial igual que el de cualquier otro. El juego te enseña el coste total al mover el salario y los años, así que puedes ajustar antes de firmar.
Merecen la pena para cubrir un puesto con poco dinero en caja, para conseguir un veterano que rinda de inmediato o cuando el mercado de traspasos se te ha quedado caro. Lo que no suelen ser es una apuesta de futuro: los buenos jóvenes casi nunca están libres.
Pagar una cláusula
Si un jugador de otro club te gusta y tiene cláusula de rescisión, puedes pagarla desde su ficha. Su club no puede negarse, pero el jugador sí: decide él. Es más fácil que acepte si tu club es más grande que el suyo, si tiene la moral baja o si ya había pedido salir; es más difícil si es el capitán de su equipo. El juego te da una pista antes de pagar, del tipo «casi seguro que acepta» o «muy difícil». Además del precio de la cláusula, le tendrás que pagar una ficha un 25% más alta que la que cobraba.
Y ojo, porque funciona en las dos direcciones. Otro club puede pagar la cláusula de uno de tus jugadores, y si es tu capitán o uno de los referentes del vestuario, la tensión sube de golpe.
Vender bien
Durante la ventana te llegarán ofertas por tus jugadores. Antes de aceptar, piensa en tres cosas: si el jugador es titular, si tienes quien le sustituya y cuánto le queda de contrato. Vender a un titular con dos años de contrato rara vez compensa; vender a un suplente con un año de contrato casi siempre sí.
Un detalle que conviene saber: durante la temporada en la que fichas a un jugador, nadie en el mercado pagará por él lo que vale. Si fichas y vendes en la misma temporada, pierdes dinero.
Un método que funciona
1. Mira el once antes de mirar el mercado. Busca los puestos donde juega alguien fuera de su sitio: esa es tu lista de fichajes, por orden.
2. Mira la línea de salarios. Si estás cerca del tope, primero vende o cede a quien no juega.
3. Busca primero entre los libres y los contratos que acaban. Son lo más barato para cubrir un puesto.
4. Gasta como mucho dos tercios de la caja. El resto es tu seguro para la lesión que llegará con el mercado cerrado.
5. Ficha jóvenes con techo solo si te sobra. Son una inversión, no una solución para este año.
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