Guías › Qué club elegir para empezar
Qué club elegir para empezar
Por Serafini ·
Es la primera decisión de la carrera y la que más condiciona las horas siguientes. El club que elijas fija lo que te pide la junta, el dinero con el que empiezas, la plantilla que heredas y lo rápido que te pueden echar si las cosas salen mal. No hay un club mejor que otro: hay clubes que perdonan los errores del principio y clubes que no.
Las etiquetas de la pantalla de elección
Cuando eliges país, cada club aparece con una etiqueta que resume lo que te espera. Sale de comparar la media de su once con la del resto de su liga, así que es una lectura bastante fiel:
- Exigente. De los dos mejores del país. Tienes la mejor plantilla, pero te van a pedir ganarlo todo desde el primer año.
- Con presión. Un club grande, dentro del primer tercio de la liga. Se espera que pelees arriba.
- Buen comienzo. Mitad de tabla en primera división. Margen para aprender sin que te echen a las primeras de cambio.
- Cuesta arriba. Entre los tres peores de primera. Salvarse ya sería un éxito.
- Tranquilo. Segunda división: menos dinero, menos presión y el ascenso como meta.
- Desde abajo. Categorías modestas, para una carrera larga empezando de cero.
Lo que te va a pedir la junta
El objetivo de la temporada depende de cuánto pesa el club en su liga. Si está entre los dos de más prestigio, te piden ganar la liga; entre los cuatro primeros, acabar entre los tres primeros; en la mitad, terminar en la mitad alta; y si es de los últimos, mantener la categoría. En segunda, los clubes de arriba tienen que ascender.
La confianza de la junta empieza en 65 sobre 100. Cada victoria suma cuatro puntos, un empate suma uno y una derrota resta tres. Ganar a un rival mucho más grande suma tres más, y perder contra uno mucho más pequeño resta otros tres. Cada cinco semanas la junta mira la tabla: si vas donde te pidieron, suma seis; si no, resta cuatro.
Por eso elegir un club grande no es elegir el camino fácil. Con un Exigente, un par de empates contra equipos pequeños pesan casi tanto como una derrota. Con un club de Buen comienzo, el objetivo es más bajo y cada victoria contra un grande te da un colchón.
El margen del recién llegado
Las diez primeras semanas en un club nuevo, la confianza no puede caer por debajo de 22. Es el tiempo que te da la junta para colocar al equipo, así que no te van a echar en la cuarta jornada por un mal arranque. Pasado ese margen, si la confianza baja a 14, te dan un ultimátum de cuatro partidos. Si la levantas por encima de 20, lo retiran; si sigue hundida, te cesan.
El dinero con el que empiezas
Hay dos cifras que mirar, y la segunda es la que más gente pasa por alto. La caja es el dinero para pagar traspasos. El tope salarial es cuánto puedes gastar en sueldos cada semana, y depende del prestigio del club, de su afición, de su tamaño y de sus instalaciones de marketing. Un club pequeño puede tener millones en caja y no poder pagar ni una ficha más, porque ya va justo de salarios.
Antes de elegir, entra en el club y mira las dos cifras en la pantalla del mercado. Si los salarios ya están cerca del tope, el margen para fichar es menor de lo que dice la caja.
La plantilla que heredas
Además de la media del once, fíjate en tres cosas. La edad: una plantilla con muchos veteranos rinde ya, pero bajará en un par de temporadas. Los contratos: si varios titulares tienen un año o menos, vas a tener que renovarlos o perderlos gratis al acabar la temporada. Y los puestos: un equipo sin extremos o sin un buen mediocentro te obliga a forzar la formación desde el primer partido.
Recuerda también que el tope de fichas es de 28 jugadores. Si heredas una plantilla de 27, apenas tienes sitio para fichar sin vender antes.
Qué club elegir según lo que buscas
Si es tu primera carrera: un club de Buen comienzo en una liga que conozcas. Tendrás un objetivo asumible, rivales por encima a los que ganar para sumar confianza y tiempo para aprender cómo funciona cada pantalla.
Si quieres títulos pronto: un club Con presión. Tiene plantilla para pelear arriba sin la exigencia absoluta de los dos grandes, y un buen arranque te pone a pelear el campeonato.
Si quieres una carrera larga: segunda división o una categoría modesta. Menos dinero y menos presión, y la satisfacción de subir al club paso a paso. Cada ascenso cambia el objetivo, la caja y la liga en la que juegas.
Si quieres sufrir: un club Cuesta arriba. Salvar a uno de los tres peores de primera es de lo más difícil del juego, y también de lo más satisfactorio.
Errores comunes al elegir
Elegir por el nombre o por los colores sin mirar la etiqueta. Elegir el club más rico pensando que el dinero lo arregla todo, cuando lo que te va a limitar es el tope salarial. Y no mirar los contratos: heredar cinco titulares que acaban contrato es empezar la temporada con un problema que la junta no te va a perdonar.
Y si eliges mal, no pasa nada. Si te cesan, la carrera sigue: puedes buscar otro banquillo, y lo que hayas aprendido en el primero te sirve en el segundo.
Tu primera temporada, semana a semana
La junta directiva
Cómo fichar sin arruinar al club