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Lesiones y sanciones: cómo evitarlas y qué hacer

Por Serafini ·

Juez de línea con su banderín en el borde de una cancha
Foto: Lasy · CC BY 3.0

Las lesiones son la parte del juego que menos controlas, pero no la que menos puedes preparar. Cuánto se lesiona tu equipo y cuánto tarda en volver depende de cosas que decides tú: la dieta, el entrenamiento, el médico y la salud con la que llega cada jugador.

Las lesiones del juego

Hay siete tipos de lesión, de más a menos frecuentes. Las duraciones se cuentan en semanas:

LesiónSemanas de bajaDe cada 100 lesiones
Molestias musculares1 a 234
Esguince de tobillo2 a 426
Desgarro del isquiotibial3 a 618
Rotura de fibras4 a 812
Rotura de menisco7 a 146
Rotura del ligamento cruzado14 a 263
Fractura de tibia y peroné18 a 321

Seis de cada diez lesiones son de menos de un mes. Las dos últimas son graves: además de la baja larga, le quitan salud al jugador y, en casos raros, pueden terminar su carrera, sobre todo si ya es veterano o tenía la salud baja.

Qué hace que alguien se lesione

Durante los partidos, la probabilidad de que haya una lesión depende de la dieta de los dos equipos, y la de que le toque a un jugador concreto depende de su salud: cuanto más baja, más probable. La salud se ve en la ficha de cada jugador y en la lista de la plantilla.

La dieta pesa mucho. Con «Sin plan», el riesgo de lesión en los partidos es un 20% mayor que con una dieta equilibrada; con el «Plan de élite», un 24% menor. Las dietas mejores cuestan más cada semana, pero también suben la salud de toda la plantilla poco a poco.

El entrenamiento es la otra mitad. Con intensidad suave o normal, entrenar no lesiona a nadie. Con exigente o brutal, alguna sesión se cobra una lesión leve, como unas molestias musculares o un esguince, y con brutal el riesgo es más del doble que con exigente. A cambio, cuanto más intenso, más progresan los jugadores.

Cómo acortar las bajas

La duración de cada lesión se reduce con dos cosas: el nivel de las instalaciones médicas del club, que acortan la baja un 8% por cada nivel por encima del primero, y el médico del cuerpo técnico, cuanto mejor sea. Juntos pueden quitar varias semanas a una lesión larga.

Las lesiones graves le quitan además salud al jugador, y con la salud baja es más propenso a volver a lesionarse. Después de una baja larga, conviene cuidarlo unas semanas.

Las sanciones

Una tarjeta roja deja a tu equipo con diez y al jugador expulsado sin jugar el partido siguiente. La sanción solo se cumple en las semanas en que tu equipo juega y él no está en el campo: una semana sin partido no cuenta.

Hay sanciones más largas que no vienen del árbitro sino del comité, por ejemplo por un control antidopaje positivo, que suspende a los jugadores pillados entre 8 y 22 partidos. Esas solo llegan si haces trampas.

Cómo sobrevivir a una baja larga

Ten un suplente por puesto. Sobre todo en los puestos donde juega un solo jugador, como el delantero en un 4-2-3-1 o el mediocentro defensivo en un 4-3-3.

Cambia la formación antes que poner a alguien fuera de sitio. Un jugador en otra línea rinde un 20% menos. A veces es mejor pasar a una formación que no necesite ese puesto.

Si está el mercado abierto, ficha un sustituto con contrato corto. Un agente libre veterano puede cubrir la baja sin hipotecar el tope salarial para años.

Baja la intensidad cuando faltan jugadores. Con la plantilla corta, un entrenamiento exigente o brutal es lo último que necesitas: puede sumarte otra baja.

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